Home
Siempre he sido, muchos ya lo sabéis, defensor de los videojuegos como motor narrativo. Últimamente, de hecho, mis compras casi se limitan a aquellos juegos que puedan aportarme algo argumentalmente hablando. Las estanterías de los comercios especializados cada vez están más cargadas de títulos monótonos que poco pueden decir a la hora de contar historias. El 60% de shooters, por ejemplo, apenas si llegan a responder al ”cómo”, ”cuando” y ”porqué” de la acción y el entorno en el que ésta tiene lugar. El ”qué” claro está, se lo ahorran las compañías desarrolladoras con la excusa de la empatización subjetiva propia del género. Ahora bien, ¿con quién quieren que empaticemos cuando lo único que hacen es soltarnos en mitad de un campo de batalla postapocalíptico dentro de la piel de un musculoso soldado?
Gears of War, esa va por ti. Te reconozco como un portento gráfico, tremendamente adictivo sí, pero se nota que tienes un universo argumental a tu alrededor del que hemos visto poco o nada en tu primera entrega… ¿o debería decir ”aperitivo”? Ya lo reconoció la propia encargada del guión del juego, a la que limitaron su labor de tal manera que ella misma se sentía frustrada por no haber podido aprovechar todo el trasfondo narrativo que el título habría permitido. Nos prometen desverlarlo con profusión en la segunda entrega, espero que sea verdad… de todos modos la terminaré adquiriendo y degustándola con fruición, pero bueno, ahí queda eso…

Ya me he vuelto a perder en disertaciones, no tengo remedio :-p Y es que esta entrada no va dirigida nuestro amigo Marcus, sino a Edward. Su juego, uno de los más esperados de la temporada por el que esto escribe, se presentaba como la gran panacea videoargumental desde el magistral Bioshock o el último tramo de Assassin’s Creed. El simple hecho de que su desarrollador confesara la influencia que habían tenido en el juego seriales televisivos como 24, de la que el título adopta estructura y recursos narrativos, ya me hacía babear. Así nos lo confirma un argumento muy cuidado, con varios giros argumentales interesantes y un avance de lo acontecido al inicio de partida ”Anteriormente en Alone in the Dark…”

Pero como suele decirse nada es perfecto. Y es que Carnby se luce tanto en el guión que no consigue estar a la altura en todo lo demás. Se nos dijo que el juego dispondría de un sistema de avanzado tipo DVD para acceder directamente a las siguientes escenas si nos quedásemos atascados. Una especie de ”favor” que se nos hacía para que todos pudiésemos disfrutar de la historia hasta el final. Yo, como gran paquete consolero que soy, no pude más que alegrarme. Pero todo cambió cuando recibí mi copia y empecé a jugar. La terrible dificultad, no ya por la complejidad del juego, sino por la gran cantidad de errores de programación que éste contiene, me ha hecho pensar que, en efecto, el sistema de avanzado no se incluyó desde el principio en el proceso de desarrollo, sino al final, cuando EDEN Games se dió cuenta de que su producto tenía tantas fisuras (fíjate tú, como las que dan inicio al juego) que, o ponían dicho sistema o la gente terminaría tirando a Edward a la basura al llegar al final del segundo capítulo. Sí, ese en que tienes que conducir un coche en mitad de un, llamémoslo ”terremoto” para no destripar nada, mientras todo el entorno se cae a pedazos y en el que llegar al final del trayecto es algo que roza lo inhumano por la gran cantidad de bugs que te persiguen buscando que tu vehículo se atasque y quede engullido por un amasijo de texturas de dudosa apariencia. Y es que parece mentira que esta EDEN sea la misma que nos maravilló con Test Drive Unlimited…

No haré aquí un listado de bugs, pero os aseguro que son muchos y que hacen que el juego se convierta, prácticamente desde el primer minuto, en un continuo ensayo y error. Habrá secciones que tendremos que repetir constantemente hasta que el título ”nos deje” superarlas, lo que provocará que nuestra paciencia se agote con enorme facilidad, especialmente cuando llegamos al sexagésimo intento. Así que solo puedo recomendar este juego a los que, como yo, améis las buenas historias hechas videojuego y el querer descubrirlas haga que no os importe perder horas venciendo a los bugs de una determinada sección. También es un título adecuado a los que busquen retos no impuestos por la dificultad, sino por los defectos de programación.

A aquellos que no les gusten las películas jugables y que además no sean muy duchos con el mando… mejor escoger otra cosa. Mientras, seguiré intentando, una vez más, cruzar con mi taxi el acantilado de central park, al final del capítulo tercero… … … ¿una ayudita?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s