Home

Puede que no os hayáis parado a pensarlo, pero el E3 que comienza justo en una semana puede resultar decisivo, vital, para la salud de las tres grandes compañías del ocio electrónico. Nintendo, Sony y Microsoft se juegan mucho. Lo saben. Los medios de comunicación resultarán, esta edición más que ninguna, ese cuarto poder que ponga la puntilla al gigante más debilitado.

No hace falta ser muy listos para darse cuenta de que Sony no pasa por su mejor momento. Y es curioso, porque a un año vista todos pensábamos que se llevaría el próximo E3 de calle gracias al enorme número de franquicias que tiene en la recámara. Echábamos un vistazo al raquitismo exclusivista de Microsoft y la compadecíamos. Craso error. Ni el catálogo más abultado del mundo puede salvar a una compañía de la hecatombe supuesta por la brecha de seguridad más relevante que la industria recuerde.

La caída de PlayStation Network tras el robo de sensible información personal a sus más de 70 millones de usuarios, ha costado muy cara a Sony, que a punto estaba al fin de superar a su más directa competidora y consolidar su sistema de sobremesa en el beneficio y la admiración mediática. La mala prensa es un cáncer difícil de curar, pero no queda otra que capear el temporal y seguir adelante.

No muy adelante, sin embargo. El rumor de la testimonial presentación de PlayStation 4 ha sido bien acallado por los mandamases de la compañía, pues muchos usuarios podrían interpretarlo como una falta de respeto, un borrón y cuenta nueva que desacreditaría al propio Kaz Hirari: –PlayStation 3 tendrá un ciclo vital de al menos una década.

Lo mejor para la compañía es hacer oídos sordos a las críticas, no hablar mucho de PSN y dar mucho bombo a sus exclusivas. Pulirlas al máximo, granjearse las buenas críticas de los expertos y presumir de nueva portátil. La hipotética PSVita ha de ser protagonista de todas todas y más les vale que el rumoreado recorte de prestaciones no afecte en exceso a lo mostrado el pasado enero, pues no son pocos los analistas que desconfían del éxito de una máquina parecida en exceso a la fracasada PSP (a excepción de Japón, claro está).

De Nintendo qué os vamos a contar. Nintendo 3DS fue clara protagonista de la feria el año pasado. A todos los medios nos encandiló, pero su prematuro lanzamiento sin títulos relevantes que la soporten, ha pesado como una losa a las ventas de una máquina que puede no triunfar por dos motivos: en primer lugar porque muchos consumidores la entienden como una variante menor de Nintendo DS y en segundo lugar porque el 3D, aún sin gafas, no termina de calar demasiado hondo entre el público masivo al que apela Nintendo.

Público que ha puesto también en serios apuros a su rama de sobremesa. Wii, cual moda, es ya el juego de salón más caro de millones y millones de hogares. El aparato que conectas al televisor para entretener a los amigos. Su problema es que, como toda moda, el fulgurante éxito pronto es seguido por un notorio fracaso. Las ventas empiezan a confirmarlo y es por ello que los de Kyoto no tardaron en anunciar que presentaría su nueva consola en el E3 2011.

Más les vale que lo mostrado sorprenda realmente. Dudo mucho que apuesten por una máquina hardcore o que echen por tierra la apertura de mercado que supuso Wii, pero tampoco creo que vuelvan a cometer el error de centrarse casi en exclusiva en dicho público. ¿Qué hacer? Lo más probable es que se saquen de la manga otro truco de magia, esta vez meridianamente aceptable por ambos bandos. La tendencia volverá a quedar caduca a los cuatro años.

Está claro que Nintendo se encuentra inmersa en un bucle del que tiene complicado salir, un bucle que no le garantiza el éxito económico más que al corto plazo.

Microsoft presenta una situación un poco más estable, aunque no menos preocupante. Su gran baza es Kinect, que ha vendido como nadie imaginó. Le faltan juegos y es prioritario el lanzamiento de una segunda tanda que desempolve dispositivos. Ese será su principal cometido durante el E3, pero los hardcore gamersestán comenzado a sentirse olvidados y no se resignan a un año fiscal que tenga a Gears of War 3 como única apuesta de peso.

Si la compañía quiere auparse en la feria va a necesitar una conferencia repleta de sorpresas, de grandes nombres, de alguna otra exclusiva robada… y la experiencia nos demuestra que cuando el requerimiento es tan alto, la probabilidad de satisfacerlo no lo es en absoluto.

Tres empresas en la encrucijada de lavar su imagen, encontrar una fórmula de éxito con futuro y proveer contenido de interés a una audiencia al punto del desencanto. En siete días veremos cómo solventa cada una su particular papeleta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s