Home

Ayer mismo pude hacerme con una copia de Resident Evil Revelations junto al polémico Circle Pad Pro, periférico que incorpora un segundo stick analógico en nuestra Nintendo 3DS. Obviaré criticar a Nintendo por su falta de previsión y valoraré la solución que acaba de lanzar al mercado.

La instalación del Circle Pad Pro resulta muy sencilla: con una moneda o destornillador destapamos el compartimento destinado a la batería (AAA-LR03) y encajamos la portátil encima, presionándola ligeramente.

El invento se ha diseñado procurando el máximo agarre, por lo que no tenemos que preocuparnos de que la máquina vaya a salir disparada en los momentos de mayor ajetreo. Aún así, los desconfiados cuentan con una correa que enganchar a la consola y pasar a continuación por la abertura que el Circle Pad Pro dispone en su esquina inferior derecha.

A simple vista el binomio resulta aparatoso, de un tamaño desproporcionado. De hecho, se nos ocurren varias formas por las que este segundo stick podría haberse implementado de forma más sutil. El periférico destaca especialmente con las versiones roja, verde, rosa y blanca de la consola, que piden a gritos un Pad Pro de su propio color.

El peso del conjunto también es considerable, añadiéndose 132 gramos al de 3DS, lo que limita la portabilidad del sistema. En resumidas cuentas, el Circle Pad Pro es grande, pesado y poco estético.

Ergonómicamente estamos ante un trozo de plástico bien diseñado. Su curvatura posterior potencia los gatillos y ubica nuestros dedos en consecuencia, dejando reposar aquellos que no intervendrán en las pulsaciones. A este respecto encontramos dos gatillos de considerable tamaño y cuasi nulo recorrido, un tercero derecho (ligeramente más grande y curvado que el original) y el irremediable stick.

Mientras tengamos la consola acoplada, el sensor de infrarrojos bloquea la ranura de cartuchos y el lapiz táctil, lo que nos obliga a separar la consola cada vez que queramos cambiar de juego o hacer uso del utensilio. Además, manejar el regulador de volumen resulta más costoso. El puerto de carga, por su parte, queda disponible en todo momento.

Del nuevo stick analógico poco hay que decir: es idéntico al original y se sitúa (como el resto de botones) a una distancia y en una posición de lo más cómoda y accesible.

Pero vayamos a lo que importa: ¿tiene razón de ser este añadido?, ¿mejora experiencias como Revelations?

La respuesta es sí. En una aventura en tercera persona como esta el poder manejar la cámara con toda soltura mientras movemos al personaje con el otro stick resulta toda una delicia. Eso sí, por la propia configuración del juego, el control se antoja algo lento, lo que no debería ocurrir con otros títulos.

Una vez controléis a Jill con el Circle Pad ya no querréis volver al control tradicional, tampoco por lo cómodo de los nuevos gatillos (frente a los minúsculos originales), que en este juego se usan profusamente.

Destacar también una mayor precisión de apuntado, que agradecerán los menos duchos en sus intentos por acertar al cráneo de las horripilantes mutaciones que se crucen a su paso.

Concluyendo, Circle Pad Pro mejora muchos enteros el control de 3DS, aunque la convierta en un armatoste feo, pesado y poco funcional. Bien haría Nintendo en tomar buena nota de sus aciertos e implementarlos de serie en la inevitable revisión de su portátil.

ADVERTENCIA: El Circle Pad Pro NO es compatible con todos los juegos de Nintendo 3DS, solo con aquellos que hayan sido programados expresamente.

Publicado en Ecetia.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s