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Como tantos usuarios de Xbox, mi primer juego fue Halo: Combat Evolved. Fue curioso, porque los shooters en primera persona nunca me habían atraído especialmente. La propuesta de Bungie, sin embargo, me encandiló. Bastaron unas pocas partidas para descubrir que, más allá de sus excelencias visuales y jugables, el primer Halo escondía un rico universo que explorar en el seno de una provechosa franquicia.

A punto de cumplirse once años de su lanzamiento, el Jefe Maestro comparte protagonismo con iconos del calado de Mario o Sonic, trascendiendo al videojuego en forma de literatura, cortometrajes y las inevitables figuras de colección. No extraña pues que Microsoft haya invertido más de 10 millones de dólares en la producción de Forward Unto Dawn, serie de imagen real que sirve de precuela aHalo 4.

El morbo tras esta última entrega reside en el cambio de manos. Bungie Software pasó a formar parte de Activision Blizzard, encomendándose el retorno del Master Chief a 343 Industries. El equipo de Frank O’Connor lleva desde 2007 velando por el devenir de la serie, si bien los fans estábamos inquietos por si estarían a la altura.

Tras una semana exprimiendo Halo 4, conviene hacer un llamamiento a la calma. Desde Halo 3, Bungie parecía esquiva a ofrecer lo que le pedíamos (cual Square-Enix con el remake deFinal Fantasy VII). Joyas como ODST o Reach no satisficieron del todo a cierto sector de la audiencia Halo, ansioso por volver a controlar a su Spartan favorito. Sí, un servidor agradeció el contexto argumental de ambas entregas (no por nada la Enciclopedia de Halo es mi libro de cabecera), pero me negaba a creer que el viaje de John y Cortana hubiese acabado.

Ahora, 343 Industries responde a nuestras súplicas con un juego creado por y para los fans, aunque al mismo tiempo perfecto para quienes deseen iniciarse en la saga. Es cierto, serán los primeros quienes más empaticen con los personajes, pero no es necesario haber jugado la trilogía original para entender cuanto aquí se narra.

Halo 4 arranca con IA y Spartan a bordo de la Forward Unto Dawn, cuando la hibernación del soldado se ve interrumpida forzosamente. Lo que parece un asalto Covenant, pronto se convierte en la irremediable atracción del navío hacia un misterioso planeta: Requiem.

Del argumento no podemos revelar más que lo crucial de Requiem para con varias de las incógnitas que rodean a los Forerrunners, raza alienígena tras los mismísimos Halos. En el transcurso de los 8 capítulos que articulan el juego nos aguardan las cinématicas más impresionantes y reveladoras de la serie, muchas repletas de emoción. Y es que Halo 4 se centra en la peculiar relación que siempre ha existido entre el Jefe Maestro y Cortana, haciéndonos partícipes de su evolución en difíciles circunstancias.

En su empeño por recorrer la senda del más y mejor, la campaña es quizás la más variada en la trayectoria Halo. Transitaremos las habituales instalaciones orbitales, nos perderemos en intrincados complejos subterráneos y dispararemos a diestro y siniestro en refriegas de superficie planetaria. Además del Convenant, tendremos que enfrentar a los Prometeos, enemigos autóctonos de Requiem. Así, los Crawlers destacan por su velocidad y agilidad, siendo capaces de encaramarse al recoveco más insospechado del escenario y atacarnos certeramente desde la distancia. Los Caballeros, por su parte, representan la escisión más resistente gracias a sus potentes envites y la habilidad de teletransportarse al pillárseles desprevenidos. Por si fuera poca la amenaza, cuentan con la protección de Centinelas alados, capaces de regenerar enemigos y torretas a menos que los borremos del mapa en primer lugar.

Halo 4

A consecuencia de estos nuevos patrones de ataque, los combates os resultarán mucho más complejos que antaño, aun cuando optéis por los niveles más bajos de dificultad. La IA de Grunts y Elites también ha mejorado considerablemente, por lo que no habrá tantas opciones de atravesar los escenarios ignorando al enemigo, como sí permitía Bungie a los jugadores menos duchos.

Ahora las buenas noticias: la inteligencia aliada os sorprenderá sobremanera. Serán cuantiosas las ocasiones en que tendremos que acompañarnos de la UNSC, sin que su apoyo desmerezca en ningún momento (nos salvará el trasero más de una vez, en resumidas cuentas). Pero la novedad jugable más importante la representan las distintas corazas que aplicar a nuestra armadura, portadoras de habilidades tan interesantes como el despliegue de escudos o centinelas personales, el sobrevuelo del escenario jetpack en ristre o la detección enemiga en condiciones difíciles (neblina, por ejemplo) gracias a la Visión Prometea. No creáis que son añadidos baladíes, pues su uso se convertirá en obligatorio si queremos superar determinadas secciones.

Continuando con la variedad a la que aludíamos más arriba, sabed que la campaña de Halo 4 concede mucha importancia al manejo de vehículos. No solo Warthogs, también Pelicans, Falcons o Scorpions, amén de nuevas incorporaciones como el mastodóntico Mammoth (valga la redundancia) o la Mantis, metralleta bípeda que parece homenajear al último Gears of War. ¿Desvirtúan la experiencia tantos instantes de conducción o vuelo? Para nada, pues todos se encuentran perfectamente justificados. Además, cuando volvemos a tierra firme valoramos más si cabe los tiroteos. Porque sí, el catálogo de armas se ha incrementado hasta las 33, considerando granadas, rifles, láseres y torretas. Las grandes protagonistas, claro está, serán las de origen prometeo: rifle de luz, supresor, boltshot, scattershot, rifle binario, braco cuchilla y cañón incinerador. Descubrir cuál es vuestra favorita es otra de las delicias que depara el título.

El último gran aporte de 343 Industries a la jugabilidad single player radica en los instantes subjetivos desarmados: controlaremos al Jefe Maestro sin objetivos que acribillar, por ejemplo avanzando entre los camarotes ingrávidos de la Forward Unto Dawn mientras esquivamos la chatarra que trata de arrojarnos al vacío. Tales momentos resultan de una épica e inmersión sin precedentes, alcanzándose el propicio climax al final de la aventura.

A nivel gráfico os bastarán unos segundos para constatar la impresionante mejoría gráfica del conjunto. Más que la vislumbrada de Halo 2 a Halo 3. Mayor aún que la supuesta por Halo Reach. O’Connor y los suyos nos ofrecen su propia estética del universo Halo, mucho más contundente aunque fiel a sus formas. El mejor ejemplo lo encontramos en la armadura del Jefe Maestro, cuya recreación pasaríamos mirando horas y horas. El diseño de enemigos y escenarios tampoco desmerece, habiéndose gestado para retar al jugador y ofrecerle cuantas más posibilidades mejor. No habrá dos partidas iguales, si bien todas luzcan impresionantes.

Los efectos de luz (especialmente su refracción sobre nuestro visor) y partículas, os dejarán sin habla. Tanto como la calidad general de las texturas o el competente frame rate, que tan solo arroja ralentizaciones en momentos puntuales de máximo fragor. No tenemos nada que reprochar a Halo 4 en este sentido, pues dudamos que la serie pueda dar más de sí en el hardware actual.

Halo 4

Y si había alguien preocupado por la marcha de Marty O’Donnel como responsable de la banda sonora, sabed que Neil Davidge ha hecho un trabajo encomiable por insertar nuevos ritmos sin alejarse de la tónica de su predecesor. Escucharéis un par de compases y sabréis que Halo ha vuelto, no hay mayor cumplido a su labor, imprescindible para dotar a nuestras partidas de la épica que siempre ha caracterizado a la serie. Mañana podrás leer un reportaje exclusivo con comentarios del compositor en Gamereactor.

El doblaje al castellano tampoco desmerece, con un reparto muy acertado en su mayoría, aunque reprochamos una incorrecta sincronización labial que hará a muchos optar por las voces originales. En este punto me gustaría reseñar la interpretación de Cortana, a colocar en la imaginaria vitrina de doblajes del videojuego por sus múltiples matices.

El gran pero de la campaña reside en su duración. A poco que seamos asiduos del género no tardaremos más de 6 horas en alcanzar los títulos de crédito. Para más inri, la trama resulta tan inmersiva y el recorrido tan variado que psicológicamente nos parece una aventura aún más corta. Por ello os recomendamos que optéis por una dificultad media y lo bebáis a tragos cortos, si es que lo adictivo del planteamiento os lo permite, claro está.

El segundo DVD9 de Halo 4 hará que paséis poco tiempo lamentándoos por los años que nos separan del quinto capítulo. Este instala buena parte de la modalidad Infinity (multijugador), otra seña de identidad de la franquicia. Se dice que Halo popularizó los shooters online en consolas, honor del que 343 Industries no está dispuesta a desprenderse. Así, el juego nos ofrece una interesante premisa cooperativa (Spartan Ops), junto a las tradicionales partidas competitivas (Juegos de Guerra).

Spartan Ops estrena concepto en las lides multijugador ofreciéndonos una campaña cooperativa por episodios descargables (previo pago, claro está). El primer capítulo se nos ofrece de forma gratuita, pudiendo jugarlo en solitario si no disponemos de conexión. En este formamos parte del escuadrón Carmesí de la UNSC, teniendo que colaborar con otros usuarios para cumplir determinadas misiones (acabar con hordas enemigas en su mayoría). Dos cosas nos han gustado de la modalidad: en primer lugar el sentimiento de pertenencia y compañerismo que consigue imbuir al jugador; en segundo lugar el encontrar una justificación argumental de peso en un multijugador complementario a su campaña.

Respecto a Juegos de Guerra, nos esperan modalidades habituales y otras completamente nuevas. A saber: Asesino de Infinity, Gran asesino de Infinity por equipos, Dominio (variante de “Territorios”), Regicidio, Infestación (donde podremos encarnar a los mismísimos Flood), Capturar la Bandera, Bola Loca, Rey de la colina y Asesino por equipos pro. Ni que decir tiene que las habilidades de armadura propician partidas repletas de diversión, articuladas por un sistema de matchmaking más refinado.

Halo 4

El nuevo sistema de niveles (más allá del nivel 50) y rangos, así como las distintas especializaciones de personaje, también merecen todo nuestro crédito. Cuantos más puntos sumemos en el campo de batalla, más fortaleceremos a nuestro Spartan con las pertinentes mejoras de apoyo y paquetes tácticos.

Resumiendo, el multijugador de Halo 4 mantiene el mérito que atesorasen anteriores entregas, propiciando infinitas horas de juego a independencia de los gustos en línea del jugador. Los habituales modos Forge (creación simplificada de mapas) y Cine (captura de nuestras mejores gestas para su posterior lucimiento) completan la oferta.

Halo 4 es justo lo que todo buen fan de Halo llevaba años pidiendo. A nivel técnico alcanza las cotas de excelencia a que Bungie no pudo llegar. También concede una mayor importancia al personaje artífice del fenómeno Halo y, por consiguiente, presume de una narrativa mejor interconectada con las novelas y demás producciones ajenas al videojuego. Es la superproducción del año, apta para novatos (por cuanto inicia una nueva trilogía) y especialmente recomendada a los amantes del juego en línea.

El Jefe ha vuelto, más Maestro que nunca.

9/10

Publicado en Gamereactor

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