Home

Redactado para: VaDeJuegos.com

Si Modern Warfare 3 demostró que Infinity Ward tenía futuro tras la marcha de West y Zampella, con Call of Duty: Ghosts el estudio debía probar su valía encabezando una nueva generación de shooters subjetivos. Su premisa invitaba al optimismo, no cabe duda, situándonos en un contexto inverso: la Federación, el conglomerado de las más acaudaladas naciones sudamericanas, acorrala al hemisferio norte en pos de la supremacía mundial. El hackeo del escudo orbital Odín y su empleo contra suelo estadounidense supone la más firme declaración de intenciones, instante en que tomaremos control del binomio protagonista.

El guionista Stephen Gaghan (Traffic, Siriana) alude al manido patriotismo yanqui en la piel de los hermanos Hesh y Logan, quienes toparán con la unidad Ghost que da nombre al título. El fin último es de sobra conocido: acabar con los malos malísimos, lo cual nos llevará una media de 7 horas a lo largo de 18 niveles. Desgraciadamente la narración queda en mero intento, lo cual no debería sorprender a los seguidores de la franquicia. A nivel jugable la campaña tampoco reinventa la rueda, motivo por el que redactábamos en pasado la introducción del análisis.

Call of Duty: Ghosts

¿Tal vez esperábamos demasiado? Quizás; lo único seguro es que los amantes de los shooters tan frenéticos como espectaculares están de enhorabuena. Apretar el gatillo resulta tremendamente divertido, a lo que contribuye sobremanera la variedad de misiones. Tan pronto avanzamos a hurtadillas en tierra de nadie, como nos enfundamos un traje espacial o adentramos en las profundidades submarinas, si bien es cierto que estas últimas secciones podrían haber dado bastante más de sí.

Uno de los principales aportes a la serie es Riley, nuestro perro, que protagonizará varias secuencias de infiltración subjetiva gracias a la cámara sobre su lomo. También resultan anecdóticas, pues nos limitamos a agazaparnos por rutas prefijadas y morder a la mínima oportunidad. Más útil la posibilidad de comandar ataques con el gatillo izquierdo, lo que nos salvará el pellejo en alguna que otra situación. Sea como fuere, no puede decirse que el perro nos haya tocado la fibra sensible, como predijeron quienes lo convirtieron en todo un meme de Internet. Su inteligencia artificial evidencia un salto notable, tanto como la enemiga, si bien las rutinas vuelven a ser la nota dominante, lo que obligará a elegir los niveles más altos de dificultad.

Cierran el modo historia desplazamientos a bordo de jeeps, tanques o helicópteros, que contribuyen a la espectacularidad marca de la casa. Prima el efectismo y por consiguiente las explosiones a cámara lenta, por mucho que no incidan significativamente en la jugabilidad. Visualmente Ghosts saca todo lo que puede al veterano motor gráfico (la versión analizada es la de PS3), alternando estampas de tremendo impacto con otras menos lucidas y generalmente camufladas por la destrucción reinante. El prólogo espacial y unas ruinosas Los Ángeles o San Diego sirven de ejemplo respectivamente.

Call of Duty: Ghosts

Sorprenden por ejemplo los efectos de iluminación o las animaciones de Riley, quizás la digitalización de movimientos caninos más minuciosa hasta la fecha. No están exentas de momentos extraños, sin embargo, como también ocurre con el resto de personajes en pantalla. Encontramos también alguna que otra textura mejorable, como los sombreados y el abuso de elementos prerrenderizados (no interactuables) pero nada lo suficientemente alarmante como para rebajar un acabado de notable alto.

El doblaje al castellano resulta correcto sin más, destacando la interpretación anecdótica de Elena Anaya, falta de matices como el resto. Más de un diálogo se antoja falto de convicción y eso resta credibilidad a esta palomitera producción. No ponemos ninguna pega a la banda sonora de David Buckley, quien ya trabajase en Metal Gear Solid IV: Guns of the Patriots, amén de numerosas series para televisión.

Campaña a un lado, el verdadero motivo por el que muchos se acercarán a Ghost radica en sus modalidades multijugador, un total de 15 entre las cuales encontramos interesantes adiciones (Blitz, Buscar y Rescatar, Cazado y A Tope) y decesos (Buscar y Destruir, Punto Caliente…). Por resumirlos brevemente, Blitz incumbe a entre 8 y 12 jugadores compitiendo por entrar en la base del equipo contrario; en Buscar y Rescatar tenemos que reunir chapas de identificación para hacer reaparecer a nuestro aliados (e impedir que haga lo mismo el enemigo); Cazado propone tomar el control de varias zonas en el mapa con un equipo limitado y A Tope ofrece aptitudes extra por cada baja.

Call of Duty: Ghosts

Vital para el multijugador también la personalización de nuestro soldado, con hasta seis configuraciones de armamento. Cada una permite escoger arma principal, secundaria, letal y táctica amén de las consabidas ventajas (de velocidad, manejo, sigilo, conciencia…) y paquetes de rachas. Como curiosidad, es la primera vez que podremos controlar mujeres soldado por los mapeados, 11 de ellos inéditos como Whiteout, Prison Break o Stoneheaven. Todos ellos se acogen al nuevo sistema de cambios dinámicos, provocados o aleatorios, que variarán la partida en curso a niveles menos significativos que lo visto en Battlefield 4 y su Levolution.

Desde luego no puede decirse que Ghosts sea un título carente de posibilidades, pues aún nos queda presentar las modalidades Extinción y Squads. La primera se asemeja claramente a Left 4 Dead, lo cual ya es toda una garantía de diversión: hasta 4 jugadores se enfrentarán a hordas alienígenas en escenarios casi claustrofóbicos, siendo esencial la colaboración de las 4 clases disponibles para salir victoriosos a una IA totalmente impredecible. Pelotones, por su parte, sirve de introducción al modo multijugador propiamente dicho. Una forma de practicar antes de enfrentarnos a jugadores reales. Asalto de pelotón (1 a 6 jugadores), Pelotón contra pelotón (1 contra 1), Salvaguarda (1 a 4 jugadores) y Juego de Guerra (1 a 6 jugadores) son las opciones disponibles.

En conclusión
Call of Duty: Ghosts homenajea con su campaña al más endiablado y palomitero cine de acción. La gran variedad de situaciones en que nos imbuye es su gran baza para convertirlo en un producto tremendamente divertido. Cierto que Infinity Ward no sorprende y que secciones como las de Riley, espaciales o submarinas encierran mucho más potencial del que se plasma. Los refinados modos multijugador, especialmente el acertado Extinción suben muchos enteros la propuesta del más que seguro superventas.

Valoración: 7,5/10

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s