Home

Redactado para VaDeJuegos.com

“Como gay pienso que si te permites reírte de un estereotipo de una manera no cruel, ese estereotipo pierde fuerza. ¿Por qué no reírnos y disfrutar? Cada personaje es una carta de amor a mis hermanos y hermanas homosexuales”. Con estas palabras defiende Michael Patrick, creador de Ultimate Gay Fighter, la premisa del polémico videojuego.

Ultimate Gay Fighter debía llegar a las principales plataformas de aplicaciones hace unas semanas, pero ha sido retrasado sin motivo aparente. Este juego de combate al más puro estilo Street Fighter tiene en sus luchadores la mayor peculiaridad: desde la lesbiana marimacho a una drag queen, sin olvidar a la ‘musculoca’, el ‘oso’ o el ‘twink’ reprimido. Llega incluso a plasmar la bisexualidad de forma beoda. No a todo el mundo han hecho la misma gracia tales alusiones, consideradas estereotipos despectivos que poco bien hacen a la representación de la homosexualidad en el ámbito del ocio electrónico.

Quisimos conocer la opinión sobre Ultimate Gay Fighter (y la imagen que de la homosexualidad ofrecen los videojuegos, por añadidura) de distintos representantes del colectivo gay. Al poco evidenciamos un nutrido grupo de profesionales encerrados literalmente por la industria. Pocos se atrevían a expresar libremente su opinión. Alarmó igualmente la falta de análisis sobre el reflejo homosexual dentro del entretenimiento interactivo a manos de las principales federaciones LGTB, que sí han profundizado en medios como el cine o la televisión. Al cierre de este artículo no hemos obtenido respuesta de ninguna de las asociaciones contactadas.

Carol Micó, traductora y redactora jefe en FX Interactive, vaticinó lo anterior al ser preguntada por el tratamiento de la homosexualidad en videojuegos: “Me atrevería a decir que es un tratamiento residual; una especie de ‘primo lejano’ del tratamiento existente en medios como el cine y la televisión, ya de por sí plagado de estereotipos y decididamente escaso”.

Coincide Daniel González, redactor de ocio, cultura y tecnología para el Grupo 20 Minutos: “Hasta ahora ha sido más bien escaso y casi siempre paródico, pero tiene sentido. Se está viviendo un proceso parecido al que ha tenido lugar en formas de ocio audiovisual con más recorrido como el cine o la televisión. A medida que el medio madura se va adaptando a la realidad social. Primero llega en forma de parodias y estereotipos (Emilio Laguna haciendo de mayordomo mariquita en las películas españolas de los 60 y 70), o incluso desde una perspectiva homófoba, pero poco a poco se va convirtiendo en algo cotidiano, un rasgo más de algunos de los personajes de la película, serie, cómic o videojuego en cuestión”.

Normalizar la homosexualidad en el videojuego es una cuestión de sutileza

¿Supone entonces Ultimate Gay Fighter un paso atrás? Luis Castro, ‘gaymer’ y autor del podcast 2FreakGuys, tampoco parece dispuesto a reir la gracia de Patrick: “Desde luego si Ultimate Gay Fighter es un canto de amor al público gay, coparlo de estereotipos resulta más que ofensivo”.

Daniel ofrece una opinión más ambivalente al criticar tanto la imagen desdibujada que pregona el juego como la polémica suscitada: “El juego me parece especialmente desafortunado, tanto en diseños como en planteamiento. No tiene gracia ni aporta nada a nivel jugable. Tampoco atina como intento de normalización de la homosexualidad en los videojuegos, ya que la sitúa en un plano completamente opuesto: la comunidad LGBT aparece dibujada aquí como algo excéntrico y excesivo. Sin embargo, aunque no tenga ningún valor positivo, tampoco veo hueco para la polémica. Al fin y al cabo, es obvio que se trata de una caricatura, de la explotación cómica de una serie de clichés muy conocidos. En multitud de videojuegos (especialmente en los de lucha) se hace lo mismo con estereotipos de profesiones, razas o nacionalidades y nadie o casi nadie (gente susceptible hay en todas partes) se siente ofendido por ello”.

Aunque Carol no descarta disfrutar del juego, entiende la condena de quienes están más que hartos de estereotipos: “Vaya por delante que soy defensora a ultranza del ‘humor reflexivo’, de esa sana costumbre de reírse de uno mismo y de sus circunstancias. Y tampoco soy de polémica fácil. Ahora bien, resulta desasosegante que los escasos ‘referentes’ de la comunidad LGTB existentes en el mundo del videojuego sean tan tristemente… burdos. En cualquier caso, para mí no hay polémica. De hecho, es más que probable que acabase enganchada al juego (gracias a mi aplastante dominio del ataque tijera)”.

Discrepancias menores a un lado, los entrevistados marcaron una senda clara para el reflejo ideal de la homosexualidad en videojuegos. González concuerda, de hecho, con la decisión de GLAAD (Gay and Lesbian Alliance Against Defamation) sobre el personaje gay del año: “La normalización de la homosexualidad en los videojuegos dio un paso importante hacia delante gracias a Los Sims, que permitía crear parejas del mismo sexo. Después, juegos como Fable o Dragon Age y Mass Effect incluyeron también esa posibilidad con toda naturalidad e incluso de forma integrada en la trama. Más recientemente, ha gustado mucho un personaje gay que aparece en The Last of Us, un tipo duro completamente normal y alejado de cualquier cliché. Creo que este es el camino, aunque es cierto que aún falta un gran héroe protagonista (tanto en videojuegos como en cine o televisión) que sea homosexual y que su condición no sea determinante para su carácter y su forma de ser. ¿Por qué no un Nathan Drake, un Dante o un Solid Snake gay?, ¿y una Bayonetta o una Chun-Li lesbiana? Supongo que todo llegará, aunque no faltarán nuevas chorradas como la de Ultimate Gay Fighter”.

Resulta desasosegante que los escasos ‘referentes’ de la comunidad LGTB en ocio electrónico sean tan burdos

Para Carol el reflejo ideal sería “uno de veras, no uno impostado sustentado en etiquetas y lugares comunes. Pero ya te anticipo que eso es imposible, porque al crear jugamos con las imágenes que tenemos en la cabeza, y toda imagen implica una especie de etiqueta. Incluso teniendo la mejor de las intenciones (“soy lesbiana y quiero que mis hermanas sáficas se reconozcan en mi aventura gráfica; toma: un gato, una camisa de cuadros y un pelo rapado”), vas a meter la pata”.

Un reflejo por tanto carente de pistas, señales o polémicas: “Una buena historia, sin más”, concluye Micó. A lo que Castro añade: “El problema es tratar a un personaje gay como un bicho raro. No hay que pensarlo así, ha de ser como cualquier otro”.

Parece claro, así, que Ultimate Gay Fighter llega en el momento equivocado. Se antoja imprescindible una normalización de los personajes homosexuales antes de recurrir a estereotipos sin perjuicio para la imagen del colectivo LGTB. Mientras tanto, juegos como el que nos ocupa derivarán en titulares tan jocosos como desafortunados. Para muestra esa “lucha 2D de reinonas” con que trata de llamar la atención cierto portal web. Se habla incluso de un “videojuego de lucha gay” o del “primer videojuego gay del mundo” como si los juegos, de repente, adoptasen una u otra tendencia sexual. Una mecánica divertida lo será para cualquiera, a independencia de su temática. Porque, ¿cuántos personajes homosexuales no habremos controlado sin saberlo?

¡Sigue a @bau_er en Twitter!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s